Una entrevista a Carlos Torres Rotondo sobre MEJOR ARDER QUE CONSUMIRSE - Revuelta Editores 2009
En la última edición de la siempre interesante revista Phantom Magazine, acaba de publicarse una extensa entrevista a Carlos Torres Rotondo, autor de la muy buena novela NUESTROS AÑOS SALVAJES (Algafuara, 2001), a razón de su nuevo libro sobre los orígenes del rock en el Perú.
Como se sabe, Revuelta Editores es la editorial encargada de esta publicación que despertará furores a partir mes de marzo del 2009. Para los que se acuerdan, este blogger hizo el anuncio respectivo hace un tiempo, se supone que el libro tenía que estar para estas fechas, pero hubo cambios de salida para bien. Será el golazo editorial de los próximos doce meses.
Con MEJOR ARDER QUE CONSUMIRSE (El rock en el Perú: 1957 – 1975. Una novela documental) se dará cuenta de la mejor etapa del rock peruano, el cual era considerado, y con suma justicia, como el mejor de toda Latinoamérica.
En MEJOR ARDER QUE CONSUMIRSE es patente e irrefutable el nervio narrativo de su autor, quien combina con destreza fuentes históricas, sociales, filosóficas y literarias, guiado por la mirada del cronista con pulso de novelista, en más de trescientas páginas, enriquecidas con setenta fotos inéditas de aquellos años en los que no importaba nada, salvo vivir los instantes imperecederos, en aroma canábico, derroche seminal y psicodelia, que deparaban grupazos como Los Shain´s, Los Saicos, Tarkus, Los Atomos, Los Mad´s, Pax, Black Sugar, Traffic Sound, Laghonia, Los Belking´s, Telegraph Avenue, Los Holy´s, El Humo, El Polen, El Humo…
A continuación la entrevista:
…
ENTREVISTA
Por: Paola Miglio Rossi
Carlos Torres Rotondo
La clave del rock peruano
Entre 1957 y 1975 en Perú se generó la que quizá haya sido la escena rockera más arriesgada e ignorada América Latina. Los grupos grababan discos, salían de gira en el país y fuera, eran aplaudidos y reconocidos. Carlos Torres Rotondo se ha dedicado a recopilar pieza por pieza el legado de esta generación. Su libro La Historia del Rock Peruano (1957 y 1975), editado por Revuelta Editores, teje, de manera diestra e impecable, la historia del rock peruano. Su despertar, su comienzo, su evolución hasta el momento clave en el cual todo se detiene. En 1975 la el rock en el Perú enmudeció. Fueron las bandas de rock subterráneo y los músicos de pop en castellano quienes en 1983 refundaron la escena, desconociendo casi por completo lo hecho antes.
En 1957 salieron a la venta las primeras grabaciones de rock peruano (el miniplay de Los Millonarios del Jazz y los 45s de Mike Oliver). En 1965 los Saicos inventaron el punk junto con otros grupos del planeta. En 1966 Los Belkings iniciaron un camino instrumental que los llevaría a un sonido que es a la vez surf, jazz, latin soul, cumbia y que algunos han llamado proto lounge. Y en 1967 Los York´s y Jean Paul el Troglodita destrozaron salvajemente los escenarios y las consciencias e introdujeron por primera vez en la música peruana una actitud individualista, ambigua y provocadora.
La historia recién comenzaba. Año a año se fue nutriendo de más músicos y bandas que lograron despertar el hambre musical de más de una generación. El investigador y literato Carlos Torres Rotondo decidió contar esta desconocida faceta de nuestra música en detalle y acaba de lanzar un libro que se convierte en una caja de herramientas metodológicas, una película de género documental, una base de datos o una novela con referentes reales. “El lector puede elegir la perspectiva conforme a sus intereses. Lo único que quisiera es que se lea críticamente y que la gente se interese por el tema y empiece a investigar por su cuenta. Ya lo decía Camus: ´la tradición no se hereda, más bien se conquista´”, indica Torres Rotondo.
¿Cómo ha sido el proceso de investigación? ¿Con quienes te contactaste?
Como se sabe, Revuelta Editores es la editorial encargada de esta publicación que despertará furores a partir mes de marzo del 2009. Para los que se acuerdan, este blogger hizo el anuncio respectivo hace un tiempo, se supone que el libro tenía que estar para estas fechas, pero hubo cambios de salida para bien. Será el golazo editorial de los próximos doce meses.
Con MEJOR ARDER QUE CONSUMIRSE (El rock en el Perú: 1957 – 1975. Una novela documental) se dará cuenta de la mejor etapa del rock peruano, el cual era considerado, y con suma justicia, como el mejor de toda Latinoamérica.
En MEJOR ARDER QUE CONSUMIRSE es patente e irrefutable el nervio narrativo de su autor, quien combina con destreza fuentes históricas, sociales, filosóficas y literarias, guiado por la mirada del cronista con pulso de novelista, en más de trescientas páginas, enriquecidas con setenta fotos inéditas de aquellos años en los que no importaba nada, salvo vivir los instantes imperecederos, en aroma canábico, derroche seminal y psicodelia, que deparaban grupazos como Los Shain´s, Los Saicos, Tarkus, Los Atomos, Los Mad´s, Pax, Black Sugar, Traffic Sound, Laghonia, Los Belking´s, Telegraph Avenue, Los Holy´s, El Humo, El Polen, El Humo…
A continuación la entrevista:
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ENTREVISTA
Por: Paola Miglio Rossi
Carlos Torres Rotondo
La clave del rock peruano
Entre 1957 y 1975 en Perú se generó la que quizá haya sido la escena rockera más arriesgada e ignorada América Latina. Los grupos grababan discos, salían de gira en el país y fuera, eran aplaudidos y reconocidos. Carlos Torres Rotondo se ha dedicado a recopilar pieza por pieza el legado de esta generación. Su libro La Historia del Rock Peruano (1957 y 1975), editado por Revuelta Editores, teje, de manera diestra e impecable, la historia del rock peruano. Su despertar, su comienzo, su evolución hasta el momento clave en el cual todo se detiene. En 1975 la el rock en el Perú enmudeció. Fueron las bandas de rock subterráneo y los músicos de pop en castellano quienes en 1983 refundaron la escena, desconociendo casi por completo lo hecho antes.
En 1957 salieron a la venta las primeras grabaciones de rock peruano (el miniplay de Los Millonarios del Jazz y los 45s de Mike Oliver). En 1965 los Saicos inventaron el punk junto con otros grupos del planeta. En 1966 Los Belkings iniciaron un camino instrumental que los llevaría a un sonido que es a la vez surf, jazz, latin soul, cumbia y que algunos han llamado proto lounge. Y en 1967 Los York´s y Jean Paul el Troglodita destrozaron salvajemente los escenarios y las consciencias e introdujeron por primera vez en la música peruana una actitud individualista, ambigua y provocadora.
La historia recién comenzaba. Año a año se fue nutriendo de más músicos y bandas que lograron despertar el hambre musical de más de una generación. El investigador y literato Carlos Torres Rotondo decidió contar esta desconocida faceta de nuestra música en detalle y acaba de lanzar un libro que se convierte en una caja de herramientas metodológicas, una película de género documental, una base de datos o una novela con referentes reales. “El lector puede elegir la perspectiva conforme a sus intereses. Lo único que quisiera es que se lea críticamente y que la gente se interese por el tema y empiece a investigar por su cuenta. Ya lo decía Camus: ´la tradición no se hereda, más bien se conquista´”, indica Torres Rotondo.
¿Cómo ha sido el proceso de investigación? ¿Con quienes te contactaste?
Empecé a escuchar la música que grabó la primera escena del rock en el Perú en 1999. Al año siguiente empecé a hacer entrevistas y a encerrarme en hemerotecas para revisar los periódicos y las revistas de ese entonces. Como mi padre era un músico de la época, su nombre me abrió varias puertas. Continué la investigación en Lima durante dos años y luego me fui a vivir a Madrid. Ahí colaboré en la reedición y en los textos de los discos que salieron en España de New Juggler Sound, Los Holys, Nilo Espinoza, Los Yorks y otras bandas peruanas de la época. Esa relación con la arqueología discográfica me permitió conversar por chat o teléfono con los músicos que me faltaba entrevistar. En 2003 me encerré durante varios meses para escribir un borrador. Lo dejé descansar y pasé tres años reescribiendo el manuscrito hasta que llegué al ritmo que creo que merecía una historia como esta. Son casi 10 años los que he vivido reconstruyendo los años sesenta.
¿Descubriste secretos turbios en todo este proceso? ¿Cómo se presentaba el círculo de rockeros, productores… peruanos?
Muchos: productores que metían cabeza, líos de drogas, cárcel y un largo etc. En el libro solo he puesto lo que los mismos músicos me han autorizado difundir, el resto me lo he guardado por respeto a la intimidad de los protagonistas.
¿Qué es lo que más te ha sorprendido en tu investigación?
El nivel musical alcanzado por las principales bandas, hecho que contrasta con el olvido absoluto al que han pasado los héroes (nunca mejor dicho) de esta historia.
Me comentabas que hay un gran gap en el rock peruano después de mediados de los setenta, ¿a qué se debe? ¿Se explica en parte por el contexto que vivía el país?
En los sesenta los grupos salían en la radio, en la televisión a la hora del almuerzo, hacían giras nacionales, grababan discos y algunos se vendían bastante, pero todo acabó repentinamente, tanto así que mi generación, la que empezó a rockear en los ochenta, desconocía por completo lo que habían hecho nuestros padres. Era como si un archipiélago de silencio separara a las generaciones. En todo caso, los músicos de la primera escena del rock en el Perú no conocieron el Do It Yourself, filosofía autogestionaria que recién llega al Perú con la movida subterránea en 1985; eso y las consecuencias de la revolución nacionalista del general Velasco hicieron que, parafraseando la canción, no quedara huella. Por otro lado, a fines de los sesenta la cumbia comienzó a reemplazar al rock como música urbana emblemática, lo cual tiene que ver con procesos sociales mayores. Paralelamente, la generación de los sesenta (lo que Timothy Leary llama la contracultura clásica) muestra signos de agotamiento. En la segunda mitad de los setenta toda Latinoamérica es un desierto de dictaduras de derecha. De las ruinas sale el punk y un renacimiento del rock, esta vez hecho en castellano, conquistando el imaginario generacional a partir de 1985. Claro que los sucesos de la historia oficial tienen que ver con los pequeños sucesos de la historia de la música.
¿Qué viene en los ochenta? Se presentan varias tendencias, habiendo analizado todo lo que ocurrió antes, ¿por qué crees que no se produce una continuación, mejora y evolución?
Los hitos del resurgimiento del rock en el Perú en la primera mitad de los ochenta fueron la creación de una movida subterránea y el boom del rock en español. La nueva generación carecía de base, no solo por el hecho de que la mayoría de músicos no sabía tocar, sino porque no había una infraestructura empresarial y, peor aún, educativa. En los ochenta tuvimos que rockear rabiosamente desde cero, sin tradición y no futuro.
Tuvimos y tenemos gran cantidad de grupos que hacen buen rock, ¿cuál crees que ha sido el elemento clave que faltó y falta para el despegue?
En los últimos años se ha mejorado a nivel profesional, poco a poco recuperaremos la inspiración. No creo que pueda hablar del futuro del rock nacional, nadie puede hacerlo, en realidad, pero yo aún menos, porque he gastado toda mi energía en la arqueología y he descuidado por completo el presente, el estar al día con los nuevos lanzamientos. Sin embargo, soy optimista. Poco a poco estamos conociendo nuestra tradición y ya se está contando con una mayor infraestructura empresarial. Lo que sobra es talento. En lo que hay que trabajar, en todo caso, es en la educación del público, en hacerlo un consumidor más exigente.
¿Crees que los peruanos apreciamos nuestra música?
Se aprecia lo que se conoce. Los que conocen nuestra tradición musical la aprecian mucho. Los que no, se contentan con lo que escuchan, es a ese público hacia el que hay que dirigir los esfuerzos.
En 1968 Traffic Sound inició un viaje psicodélico y de fusión durante una época de convulsión social, de legítimas voluntades de insurrección y de presiones oligárquicas. En 1969 los Mad´s viajaron a Inglaterra invitados por los Rolling Stones. En 1970, solo para concentrarnos en un año, Pax fue el primer supergrupo de hardrock, el Polen fusionó por primera vez música andina con rock ácido y contagió con su espíritu hippie a Los Jaivas en Chile, Arco Iris en Argentina y Génesis en Colombia. También estaba el funky latino de los Black Sugar y de Nilo Espinoza, el latin acid rock soul personalísimo de Telegraph Avenue y un largo etcétera. Carlos Torres Rotondo.
No creo que pueda hablar del futuro del rock nacional, nadie puede hacerlo, en realidad, pero yo aún menos, porque he gastado toda mi energía en la arqueología y he descuidado por completo el presente, el estar al día con los nuevos lanzamientos. Sin embargo, soy optimista. Carlos Torres Rotondo.
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Imagen, Carlos Torres Rotondo


1 comentarios:
Espero con ansias ese libro. Me encanto NUESTROS AÑOS SALVAJES de este autor y su forma de narracion pilifonica y vanguardista.
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