viernes, mayo 02, 2014

51

Desde hace un tiempo el Vargas Llosa público, el hombre que opina absolutamente de todo, como que me estaba cayendo muy mal. 
Pero ahora no. Y no por el hecho de sintonizar o no con sus ideas, sean políticas, literarias, o sobre el fútbol en Singapur. 
Es que Vargas Llosa es un provocador nato, un especialista del debate en momentos cuando sentimos que todo se nos puede ir por la borda. 
Ocurrió en Bogotá. 
Nuestro Nobel sostenía un diálogo público con Juan Gabriel Vásquez. Por cierto, hablaban de literatura. 
De pronto, un ultramontano de irrumpe de entre el público para preguntarle al escritor sobre sus vínculos con Álvaro Uribe. El hombre grita y hasta arranca las páginas de un libro, que suponemos era de Vargas Llosa, que bien pudo quedarse callado y esperar a que el personal de seguridad lo retire, pero no, rompiendo con la seriedad y sin caer en bajezas, el escritor suelta algunas perlitas que denotan su buen humor y que desnudan las taras de una facción solapa que caracteriza a la izquierda latinoamericana de hoy: su escasa disposición en la exposición de ideas y su abierta tendencia a la violencia. Ni hablemos del humor, que en humor sí son indefectibles misios. 
Los que gusten, pueden ver el siguiente video. 
Nuestro Papá Lindo de las letras se hizo una muy buena. Vale. 

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal