domingo, mayo 04, 2014

53


Sentado en un silencioso café de La Plaza San Martín, leo La República de hoy domingo. En mi mesa, un Espresso y una edición de El Aleph de Borges. Y recién esta mañana me doy cuenta de que estoy releyendo a Borges los domingos.
Paso las páginas y encuentro un artículo de Alonso Cueto.
Ese artículo me hace pensar, activa los circuitos cerebrales de mi memoria. Bebo un sorbo de café y pido un pan con chorizo, porque ya me animé a comer algo.
Cueto da cuenta de un artículo de Michael Rosenwald publicado en el Washington Post. En síntesis: Rosenwald dice que hemos desarrollado una involuntaria manera precaria de leer y escribir.
En su texto, Cueto recuerda a un buen amigo suyo, que en una ocasión ante unos vendedores de programas de lectura rápida, les dice que leer es como hacer el amor, acto que se goza en la lentitud y no en la rapidez. Pues bien, no hay explicación más redonda sobre la experiencia del acto de leer que esa.
Hace no más de cuatro años años, en un conversatorio en el Británico, me preguntaron por la vigencia de la lectura de los libros en físico ante el avance del libro digital. Mis compañeros de mesa daban su opinión al respecto y mientras los escuchaba, porque por alguna extraña razón siempre me toca hablar al final, lucubraba una opinión que tratara de resaltar el valor de la lectura del libro como tal. Apuntaba ideas en mi libreta, ensayaba conceptos, no levantaba la mirada porque sentía la festiva mirada inquisidora de un par de amigas que habían ido a escucharme. No quería sonar ceremonioso, digamos que la apertura hacia las nuevas plataformas de lectura era lo políticamente correcto, no perdía nada aunándome a la opinión mayoritaria, pero no, necesitaba una revelación, una revelación que tardaba. Además, el compañero de mi lado se encontraba en los tramos finales de su intervención, rematando que había leído Guerra y Paz en Kindle. Dejé de anotar en la libreta, cerré los ojos y a los segundos miré a mi par de amigas cuyos ojos encendidos y sonrisas contenidas aguardaban mis palabras.
Había que decir lo que sentía del acto de leer.
Eso, sentir.
El acto erótico de leer.
Volví la mirada a mi libreta, a ver si en ella aparecía una palabra mágica que me permitiera forjar un discurso al paso. Pero no encontré palabra alguna, porque en mis minutos de nervios había creído estar escribiendo cuando lo que hacía era trazar líneas circulares que parecían siluetas de guitarras en trips. Horas después me pregunté a qué se debían esas líneas circulares semejantes a siluetas femeninas, y días después supe del poder que en mi psiquis ejercían este par de amigas que no veo en años.
Acomodé el micrófono y en un acto de sinceramiento, dije que leer un libro es como el sexo, una experiencia sexual en la que entran a tallar cada uno de tus sentidos. Es que adentrarse en las páginas de un libro es como descubrir los puntos erógenos de una mujer entregada a ti, disfrutar de la tembladera de sus muslos interiores, ser testigo privilegiado del descontrol al morder sus pezones, perderte en el aroma de su sudor en estado salvaje…
No lo pienses mucho, la lectura es como el sexo.
El amigo de Cueto tiene toda la razón.

3 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

nEl artículo del Washington Post: se titula "Serious reading takes a hit from online scanning and skimming, researchers say".

Y este es el enlace
http://www.washingtonpost.com/local/serious-reading-takes-a-hit-from-online-scanning-and-skimming-researchers-say/2014/04/06/088028d2-b5d2-11e3-b899-20667de76985_story.html

Está información es la que realmente debes de brindar a tus lectores, muy aparte de tu insustancioso post y ocioso comentario al comentario del comentario de Cueto sobre esta interesante información.

Saludos acucioso lector que se celebra a sí mismo por ser todo un bookworm.

11:40 a.m.  
Blogger Gabriel Ruiz Ortega dijo...

en realidad, poco o nada puedo hacer ante la falta de comprensión de lectura. saludos
G

12:06 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

que se selevra asimismo

5:42 p.m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal