sábado, enero 14, 2017

sobre tonterías y mentiras (marthans)

Una entrevista de Zejo Cortez al editor Juan Miguel Marthans, en La República, llama mi atención en esta calurosa tarde de sábado.
La pueden leer aquí.
Primero, y al vuelo, pongamos en orden el carácter de la entrevista, que podríamos ubicar en la tradición de entrevistas tan caras del periodismo peruano: las entrevistas Delivery. En estas entrevistas el periodista de turno no fórmula pregunta ni opinión de relevancia, lo que permite el lucimiento del entrevistado. A esto sumemos el guindón de la entrevista que nos convoca: entre el periodista Cortez y el editor Marthans ha existido una relación editorial.
Dejo de lado las preguntas y me centro en las respuestas y opiniones de Marthans, que coge la posta discursiva de Álvaro Lasso para seguir en la demagogia de la supuesta catástrofe: la crisis de las editoriales independientes.
Felizmente, Marthans no convoca a una pollada, aunque poco le faltó para dicho fin. Pero más allá de ello, sus respuestas me revelan a un tipo que carece de discurso cultural, porque si tuviera un poco de discurso cultural sería más sensato y sincero en sus opiniones y respuestas sobre la verdadera problemática del mundo editorial independiente en Perú: este nunca/jamás se ha interesado en formar lectores. Ese es el punto sensible de la crisis, la no formación de una comunidad de lectores que se identifique con los libros que producen las editoriales independientes. Esa es la tarea no cumplida por prácticamente todos los sellos independientes peruanos desde que aparecieron a mediados de la década pasada. Además, Marthans no dice lo que éticamente debió señalar: el 98 % de las editoriales independientes peruanas no va a pérdida cuando publica un libro porque este es financiado por el bolsillo de su autor. Por ejemplo: su ex sello, Mesa Redonda, es muy conocido por cobrar a diestra y siniestra a sus autores.
 Para quien esto escribe, el cobrar a un autor por publicar su libro es una práctica inadmisible, pero si relajamos un poco la postura, nos encontramos con una característica que refuerza más la dejadez de las editoriales independientes en la formación lectores: el negocio editorial a lo bestia, que nos arroja una presencia de espanto: el fenicio con el rótulo de editor, el fenicio travestido en promotor cultural.
A todos nos gusta el dinero, pero hay que hacerlo en coherencia con los principios, ideales y espíritu crítico que tienen que identificar y configurar a la labor editorial, y con mayor razón cuando te haces llamar editor independiente, y con mucha mayor razón cuando se ha construido una imagen en base a tal. 
Ese es el problema, y lo sabe Marthans. No la sarta de tonterías y mentiras que dice en la entrevista.

2 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

hola Gabriel: Tú sabes si en el Perú hay editriales independientes que costeen, apuesten por el autor?
Otra cosa: sería buenísimo que encabezaras una editorial independiente. En los últimos 3 años que te leo, has demostrado la independencia, el coraje y las lecturas (discernir los libros e la supuesta editorial bajo tu filtro) que tanto hace falta.

8:47 p.m.  
Blogger Gabriel Ruiz Ortega dijo...

claro que hay editoriales que apuestan por autores... pero son muy contadas. ahora lo que olvidé señalar en el post: si una editorial se ve en la situación de cobrar a un autor, que lo haga pero que no lo abandone a su suerte, tal y como lamentablemente ha venido ocurriendo. urge pues un sinceramiento de los editores con sus autores.
y no, no está en mis planes fundar una editorial independiente.

3:21 a.m.  

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