martes, enero 23, 2007

Dr. House

Nunca he sido muy inclinado a ver teleseries, en general veo poca TV, a lo mucho una película diaria. Pero en estos meses me he vuelto un adicto a 24 y espero con ansias el estreno de la sexta temporada. Guardo la esperanza por ver las esporádicas apariciones de Mandy, esa espía espectacular que encarna la actriz Mia Kirshner. Es así que mientras aguardo esta esperada sexta temporada, mato parte de mis prolongadas madrugadas viendo el derroche de ironía y sarcasmo de Dr. House.

Tengo que reconocer que llegué a esta serie gracias a la entusiasta recomendación del escritor y blogger jubilado Leonardo Aguirre, quien en una tarde sanmarquina me dijo que sí o sí tenía que ver esa serie.

- Dr. House es un recon...
- Por favor, modera tu lenguaje.
- Es que es un recon...
- Okey, la veré en estos días. Le daré a tu Dr. House media hora de tolerancia.

Le di su media hora de tolerancia y no hay noche que no deje de verla. A tal punto que mis salidas nocturnas de los viernes las hago a partir de la una y media de la madrugada del sábado (¿?) Este personaje, llevado adelante por el actor Hugh Laurie, exhibe una personalidad premunida de rechazo y aceptación, más una visión desenfadada y poco ortodoxa a la hora de brindar un diagnóstico, convencido de que los primeros en mentir siempre son los pacientes. La serie se desarrolla en el imaginario hospital Princeton – Plainsboro.

A Dr House, o Gregory House, lo acompaña su cuerpo de batalla conformado por los médicos Eric Foreman (Omar Epps), Robert Chase (Jesé Spencer), Allison Cameron (Jennifer Morrison , actual sueño erótico de Aguirre) y James Wilson (Robert Sean Leonard, recordado por la pela Dead Poets Society). Cada uno de estos galenos tiene que lidiar con el irritante House, y en especial, me llama poderasamente la atención esa guerra declarada entre House y Foreman, en la cual House no deja de tratarlo como brutito.

Empero, uno de los episodios que me conmovió bastante tuvo como eje central a Foreman. Resulta que Foreman tenía como paciente a una mujer vagabunda a la que habían encontrado tirada en la calle, y a quien se le había dado el diagnóstico de que moriría en cualquier momento debido a la gama de virus que recorría por su sangre, sumado al hecho que tenía un avanzado cáncer de colon. Foreman se compromete tanto en este caso, que es impulsado a saber cuáles fueron las razones que llevaron a esta mujer a llevar una vida en las calles. Foreman llega a descubrir que esta mujer se sentía culpable por las muertes de su esposo y de su pequeño hijo, a quienes perdió en un accidente de tránsito, del cual ella sobrevivió. Es así que Foreman -en un arrebato- se acerca a esta mujer en plena agonía, totalmente ida y viendo visiones. Se hace pasar como su esposo, le coge la mano y le dice que no tiene que sentirse culpable, que la perdonaba y que ahora su hijo, ella y él vivirían juntos y felices en el cielo.

Y ahora que lo pienso, ¿no sería necesario un Dr. House en las letras peruanas?, ¿no necesitamos acaso el diagnóstico de ciertos personajes que encierran complejos internos que no dudan en patentizarlos de la manera más burda e insultante? Dr House es también un indagador emocional. Por ejemplo, pienso en ese hipócrita profesor universitario que escribe reseñas en el portal de una transnacional, quien usa un ridículo seudónimo para no quedar mal con la gente a la que no para de sobar cuando da la cara. ¿Qué recomendaría House?

Y pienso también en esa flatulencia corporeizada de Satanás, que ahora se las quiere pegar de blogger moralista, quien cree que no nos damos cuenta de su doble juego, que alucina que nadie conoce esa estrategia de achacarle a otros sus propias bajezas. ¿Qué diría el buen Dr. House si tiene como paciente a semejante espécimen?


Es menester un Dr. House para este par de casos. Urgente!!!!!

Vean la serie, es muy buena.

3 Comentarios:

Blogger Angel Pardo dijo...

Pues sin ningún lugar a dudas. Dr. House era un hilarante lapsus en la madrugada de cada día. Lastimosamente se nos fue. Para aquellos que no contamos con el servicio de Cable Mágico robado, se nos ha ido. Ayer, a la 1:30 a.m. tuve el sinsabor de no encontrar nada en la Tv nacional.

Aunque, claro, sería bueno un Dr. House en las letras peruanas.

Saludos.

3:00 p.m.  
Blogger Gabriel Ruiz-Ortega dijo...

Ocurre Luis, que según Leonardo Aguirre- fanático de House y Jennifer Morrison- la serie en TV abierta es de lunes a jueves. Los viernes se transmite cualquier pela del montón.
G.

3:21 p.m.  
Blogger Angel Pardo dijo...

Sin duda. Necesitamos de dicho doctor. Ud. lo ha comprobado.

11:40 a.m.  

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