sábado, abril 13, 2013

Chibolín dizque salvaje



           Actualización del post, aquí. Y allí termino.

           ...
          
Bueno, no es que quiera cambiar la dirección temática del blog, pero me fastidia la mala leche. La mala leche acompañada de desinformación e ignorancia.

Diego Trelles Paz, más conocido en el ambiente literario peruano como Chibolín, acertado chaplín que proviene desde las mismas entrañas de Borrador, escribe una reseña sobre 17 fantásticos cuentos peruanos Vol 2 de Gabriel Rimachi y Carlos Sotomayor.

Chibolín no tiene mejor idea que empezar su texto de la siguiente manera:

“Uno de los primeros antólogos en notar las bondades de la reproducción en serie fue Gabriel Ruiz Ortega. El método era simple: prólogos flojos, intuitivos, mal escritos, de escaso rigor académico, una selección aceptable de relatos y un título, con las mañas de la etiqueta publicitaria –Disidentes–, que se reproduce ad finitum (ya va tres entregas; tres más y tendremos al nuevo Rocky de la literatura peruana)”

Pues bien, desmenucemos la convulsionada cabecita del Chibolín de la nueva narrativa peruana.

En primer lugar. A la fecha nadie puede negar, y la verdad que no me gusta decirlo, el éxito rotundo de Disidentes. Muestra de la nueva narrativa peruana (2007). Tiempo después publiqué Disidentes 1. Antología de nuevas narradoras peruanas y el año pasado Disidentes 2. Los nuevos narradores peruanos (2000 – 2010).

Del segundo y tercer florilegio sí tengo algunas cosas que decir…

Vayamos.

En más de una ocasión he escrito sobre las narradoras peruanas, específicamente de las aparecidas en el decenio anterior. Anotaba que necesitaban una antología que reflejara coherencia en su búsqueda de nombres, que brindara bases sobre su nacimiento y posterior eclosión. Y su hechura obedeció a un aspecto simple: a las mujeres les cuesta más que a los hombres que las tomen en cuenta. Me fastidiaba, y aún me fastidia, que a muchas de ellas no se les preste atención, no les basta con publicar un buen libro. Hay un puto machismo en nuestro medio literario. Por eso, D1 fue una respuesta a ese sistemático ninguneo, y en segundo lugar una de perfil a Matadoras, supuesta antología de nuevas narradoras signada por su frivolidad y su evidente flojera, porque allí no se buscó nada y si en caso hubo búsqueda, esta solo se limitó a digitar en Google “Nuevas narradoras peruanas”. Sobre ese libro Chibolín jamás dirá nada, se orina este infrarrealista bamba, porque como todo rey de la Otra Literatura, no debe chocar con Estruendomudo. No es estratégico, pues. Mucho menos abrirá el hocico sobre las dos versiones, ultracomercialonas y literariamente endebles, de Selección peruana.

De Disidentes 2 estoy más que satisfecho. En vano no pasan los años. Mi mirada ya no es la misma de cuando hice el Disidentes primigenio. Todo aquel con dos dedos de frente no demora en llegar a la conclusión de que el criterio para conformar la nómina D2 es producto única y exclusivamente del nivel literario de sus integrantes. No obedeció a factores comerciales y publicitarios. ¿No te has fijado, querido Chibolín, que allí no tengo a tu prologuista Santiago Roncagliolo?... ¿Y así tienes la concha de sugerir que hice la serie Disidentes debido a factores marketeros cuando tú, pequeña bestia, permitiste que Roncagliolo prologara El círculo de los escritores asesinos? Entonces, ¿quién es el marketero aquí?... Siempre he sido de la idea de que los libros de ficción se defienden solos; libros con prólogos de escribas famosos le quitan piso a cualquiera. Más aún a un impostado bolañista como tú. La verdad, Bolaño te estaría agarrando a patadas en estos momentos.

Sin escritores famosos, sin escritores influyentes en prensa, sin escritores contactados en la academia, salió D2. Y su reconocimiento vino sin ayuda de nadie. Un ejemplo nomás: D2 llenó el auditorio más grande de la pasada feria internacional del libro. A D2 le bastó y sobró el boca a boca del lector. En cambio, ¿qué pasó con la presentación de la edición peruana de tu primera novela? ¿Qué paso, criatura? Yo te respondo: ni mierda. Con todo el tinglado publicitario que armaste fuiste incapaz de llenar la sala más pequeña de esa misma feria. A las justas veinte puntas que se preguntaban “¿Quién este huevón?”, “¿Chibolín presenta libro?”, “Es un impostor, no es Chibolín, somos fuga”, “Mmm”. El público lector, y te jode saberlo, no se traga embustes.

Aparte de pseudopendejo, eres un ocioso, un soberano ocioso mental. Si vas a reseñar un libro, haz bien tu chamba, huevas. En más de una ocasión he declarado que con D2 se acababa la serie Disidentes. Ahora, te paso el dato de un expediente secreto: más de un allegado a ti te puede confirmar que pensaba armar el cuarto número de la serie, el cual daría registro de los poetas peruanos de 1990 al 2010. D3 iba a ser publicado en México. Y no me emocioné con esa posibilidad, porque antes de presentar una selección por el solo hecho de presentarla, estaba mi capacidad de lector. Toda antología es una prueba de fuego para su antólogo, si no lo sabes. Tenía que estar seguro de su fuerza poética en conjunto, fuerza poética que no pude reunir porque me faltaban nombres, los nombres que yo quería, o mejor dicho, los permisos de los herederos de los poetas que fallecieron a fines de los noventas.

Si vas a referirte a la serie Disidentes, primero llena una minúscula sala de feria y allí recién hablamos. Llena una minúscula sala, nada más, no te pido la sala más grande. Pero sabes, te la hago más fácil, lee las antologías nomás; hay que leer, pues, aunque sea los índices (lo sospechaba, pero ahora sé que eres un limitado lector de solapas y contraportadas) para que así te desahueves desde el saque y veas que estos tres libros son ajenos a las motivaciones extraliterarias con las que tú sí mueves los tuyos, que nada tienen que ver con la reproducción en serie. ¿Qué pasó, chato, estabas fumando orégano cuando escribías esa reseña?... ¿O es que estás preparando el terreno para la salida de una antología de nueva narrativa peruana, que no la haces tú, felizmente, porque no pasa nada, ni chicha ni limonada, con la edición peruana de El futuro no es nuestro, pero en la que estás incluido, y no tienes mejor idea que ponerte a joder gratuitamente?... En literatura y política, nada es casualidad…

Motivaciones extraliterarias… Motivaciones, precisando, oscuras y sucias y huachafas... Al respecto, todos recordamos que durante meses no hiciste otra cosa que mamársela, virtualmente, a José Carlos Yrigoyen en Facebook. Claro, te convenía hacerlo. Yrigoyen, aparte de excelente poeta, es alguien influyente. A él se le lee mucho y querías que sea uno de los que comentaran Bioy. Estabas trabajando la difusión de la novela, lo cual no tiene nada de malo, pero lo que sí es asqueroso es que trabajabas la publicación de reseñas positivas. Si Yrigoyen es mi pata, ya tengo mi reseña positiva, pensabas. Ahora, ¿cuál fue tu actitud cuando se publicó su reseña en Buensalvaje 2? Fácil: te arañaste. Y por las huevas. No soportas que alguien diga que Bioy es una cagada.

Pequeña bestia, nadie está obligado a que le guste lo que tú escribes. O sea, si alguien te dice “Chibolín, perdón, Diego, sabes, no me gustó tu libro”. ¿Qué haces? ¿Te arañas? ¿Le dejas de hablar?

La realidad, Chibolín, la realidad… Lo real es que te hicieron mucho daño. Bien por el premio, en verdad... Somos Brasil 2014... Pero quemaste cerebro, y bien feo, porque hay que ser huevón, rehuevonazo más bien, para creer la mentira de que Bioy es la versión 2.0 de La ciudad y los perros. No necesito decirte que Bioy no es ni la caca ni la pichi de ese novelón de Marito. Debiste poner el pare, todas las veces posibles, a esa maña publicitaria y no lo hiciste con determinación. Y no lo hiciste porque te gustaba la huevadita… No eres ni la carca de Vargas Llosa, ni siquiera el pedo de Bolaño (¿no te han dicho que te has convertido en lo que Bolaño más odiada?)… Únicamente eres alguien que sabe mover sus fichas en los terrenos de la Otra Literatura, terrenos que a un genuino escritor no le tienen que interesar. Como bien me dijo Miguel Gutiérrez, amigo que me estima mucho, y asimila las palabras del maestro, cosa que así fumigas tu alma, y que tuvo la generosidad de presentar tu libro… Apunta en tu cuaderno Loro: “A los escritores de verdad, tarde o temprano se les reconoce. Solo los escritores mediocres gastan sus energías sobando a los críticos y haciéndose amigos de los periodistas, preocupados en las notas de prensa”.

Dicho esto, vuelvo a mis lecturas.

10 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Esto es gueeeerra!!!!
le toca a Trelles!!!
Cuida tu hígado Gabrielito

8:59 a.m.  
Blogger Gabriel Ruiz Ortega dijo...

De ese sujeto, lo que sí puedo esperar es bajeza. Yo no voy a ponerme irónico, ni gracioso ante su mala vibra. Se supone que también es periodista y debe informarse bien antes de sentarse a teclear. Si escribo bien, mal, si mis prólogos son flojos, que no soy nada académico... no me pico, ni me picaré, cada quien es dueño de su opinión, pero eso de que fui el primero en "notar las bondades de la reproducción en serie" es reverendamente asqueroso. La serie Disidentes no es fruto del oportunismo y eso queda claro ni bien se conocieron las nóminas. El primer Disidentes salió en el 2007 y Selección peruana 2 se publicó ese mismo año. Allí no dice nada, se queda calladito. Si quiere hacerse el payaso, que lo haga bien.
G

9:29 a.m.  
Blogger Gabriel Ruiz Ortega dijo...

En el post tuve un error en un dato, error que ya corregí. En el texto digo que D3 iba a dar cuenta de los poetas peruanos aparecidos del 2000 al 2010. No, el asunto iba de 1990 al 2010. Saludos. G

9:49 a.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Estimado Gabriel

de acuerdo en todo lo que dices de Trelles, pero no es la mejor manera de hacerlo.

Salu2

A. M

3:21 p.m.  
Blogger Gabriel Ruiz Ortega dijo...

Hola,
créeme que suscribo lo que dices, lo hubiese hecho de otra manera, pero ese tipo merece que se le responda así toda vez que sea el caso. No me ofende en nada que diga que mis antologías sean subliteratura, lo que sí me molesta es que se valga de la desinformación, la mala vibra, para descalificar un proyecto. Mi post es muy claro al respecto, no me salgo del punto central que lo motiva. Si vas a hacer reseñas, tienes que leer todo lo que consignas, investigar un poco, cosa que así cartografías bien la publicación que piensas reseñar y los libros que mencionas. Lo de Trelles está muy lejos de ser ese caso.
Ss
Gabriel

4:27 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Hola Gabriel

Tú también caes en la bajeza. Llamas Chibolín a Trelles, qué nivel.

8:34 p.m.  
Blogger Gabriel Ruiz Ortega dijo...

Creo que debí explicar lo de Chibolín. Como señalé en el post, nació en Borrador, en la Fiesta Borrador a mediados del año pasado, que tuvo lugar, si no me equivoco, en La Noche de Barranco. Hay un remoto parecido físico entre ambos.
Ss
G

9:35 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

El que se pica pierde, Gabriel, no debiste de haberte rebajado a la grosería, el chibolín es un oportunista de baja estofa, pero no debiste haber caído en su juego.

8:22 a.m.  
Blogger Rolando Alexander dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

9:43 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

pela de barrunto, copian estrategias de combate y esto es guerra, hahahaha.... que hastalculo. la verdad es que bioy no sé porqué xuxa ganó, es realmente mediocre, porque mala mala tampoco, pero en fin. en cambio disidentes es una reunión de los mismos escritores de siempre(bueno, tampoco hay más) , aunque la última me pareció buena, debo reconocerlo. y eso de chibolín, por favor, hahaha, son igualitos, solo que el firme es más facho.

9:29 a.m.  

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