lunes, junio 08, 2015

"disparos en la oscuridad"

Muy pocas veces podemos toparnos con autores que no solo tienen alcance y valor en las parcelas creativas, sino que también lo tienen en el discurso reflexivo, en donde hacen uso de sus recursos usados en la ficción, como el saber mirar y oír, dejando ahora en el tapete un testimonio del acervo que sostiene y justifica el prestigio que han logrado como creadores. Esta es pues la impresión que me deja la lectura de Disparos en la oscuridad de Edgardo Cozarinsky. 
Perderíamos el tiempo en calificar a Cozarinsky. Su campo de acción creativa es tan disímil que tratar de definirlo en sí mismo nos puede llevar a una tarea tediosa, ya sea si lo catalogamos como cineasta o narrador, guionista o dramaturgo, cuando lo cierto, y esta es el camino más estimulante, es que hay que ver a Cozarinsky como una esponja inquieta, una esponja que ha ido macerando su mirada, mirada que ha ido definiendo la morfología de su estilo, que no es más que su biografía artística. Si una cimiente tiene la ficción y la no ficción de este autor como escritor, esa cimiente es la tersura y claridad de su escritura. 
En la presente publicación tenemos una selección de sus ensayos y artículos, que fue realizada por Ernesto Montequin, que nos entrega a un Cozarinksy en estado de gracia, en donde no solo somos testigos de sus intereses intelectuales y literarios, sino también políticos, pero a diferencia de otros autores políticos, nuestro autor se apoya en la sugerencia para no distraer al lector de su objetivo, que no es otro que llevarlo al asombro, pero un asombro extraño, ajeno y lejano a las estrategias del efectismo. Por este motivo, estos textos ejercen un poder, una especie de hechizo, conectando con el lector por medio de una aparente sencillez, la cual, sin más rodeos, es por demás difícil de lograr. Cozarinsky conecta con la médula emocional del lector, sin apelar al exhibicionismo barato de sabiduría. No por nada, Cozarinsky empezó su trayectoria literaria a una edad avanzada, a los sesenta años, hecho que no debe ser tomado en menos, con mayor razón siendo a la fecha uno de los autores en español más prolíficos. Este supuesto y tardío arranque literario habría que subrayarlo, no engañarnos con la facilidad argumentativa que deparan los supuestos, porque el hecho de que haya empezado a publicar tarde no quiere decir que antes de hacerlo no haya tenido una comunión con el ejercicio literario. Es por eso que este autor la rompe, tanto en ficción y no ficción. En este caso, Cozarinsky, bajo la experiencia de vida adquirida, se nos presenta como una voz que exhibe sabiduría y pasividad, las que administra por medio de la digresión y la actitud inquieta que lo lleva al centro del motor del ensayo como tal, la especulación, conduciendo al lector a su antojo, hasta los instantes de revelación que irradian sus textos. Por algo el presente libro lleva el título que tiene, que no es gratuito ni efectista. Vamos con mano segura en la voz de Cozarinsky, que nos habla de eventos de la historia que capturaron su atención y que capturan la nuestra en su palabra evocativa, también hacemos nuestras sus afinidades literarias y cinematográficas, ingresamos a su mundo íntimo (la mayoría de los textos parecen alimentarse del registro del diario), es decir, el autor nos alimenta de vida y sabiduría, muy parecido a lo que hizo Sergio Pitol en El arte de la fuga. 
Como señalé, vamos con buena guía, con la buena guía de un capo, pero cuando menos lo esperamos, recibimos un fogonazo, una iluminación en cada palabra, en cada concepto e idea, que nos hace pensar en el poder iluminador que tiene la ensayística de este autor que escribe, imagino, sin apuro, pero con gran conocimiento de causa y mundo adquiridos gracias, especulo (me toca), a sus múltiples viajes y su formación poliédrica. La mirada y voz de Cozarinsky no dejan de elevarse. No solo disfrutamos de estos ensayos y artículos, también aprendemos. Esto es literatura total. 

… 

Publicado en Revista Lecturas

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal