viernes, julio 22, 2016

una de Villeneuve

Desde hace mucho tiempo que no me acercaba a una sala de cine. Claro, para un consumidor de películas, mi decisión de no frecuentar el cine se debía a la aparición de una suerte de especímenes que amenazaban con multiplicarse e instalarse en ese espacio donde se supone debe reinar el silencio. Sencillamente no aguantaba el ruido que hacían, que no contentos con hablar por el cel, empezaban a hacerlo también por el Nextel. Entonces, antes de convertirme en un asesino en serie decidí ver películas en otro formato, sin abandonar la esencia de cinépata.
Con algo de retraso veía las películas que se estrenaban en el circuito comercial. Al respecto, si algo debo decir algo, y siendo honesto conmigo mismo y ajeno a la posería de los que piensan que solo el cine de autor es lo que hay que ver para asumirnos más interesantes y cultos, debo decir que el cine comercial sí tiene mucho que ofrecer, siempre y cuando el público conocedor vaya a las salas y legitime con su presencia la película.
Llevo años siguiendo las películas del director canadiense Denis Villeneuve. Villeneuve ha ido construyendo una carrera singular, gracias a películas como Enemy, su obra maestra Incendies y Prisoners. De estas, solo la tercera pudo estrenarse en nuestro circuito. Sin exagerar, Villeneuve es lo mejorcito que tenemos en el cine comercial hoy en día, ha sabido pues cuidar su poética sin caer en los caprichos que demanda la gran industria. Por ello, ni bien me enteré del estreno de su última película, Sicario, y guiándome por la intuición de que no estaría mucho tiempo en cartelera, fui a la única sala en que la proyectaban, en UVK de Larcomar, programada en última función.
Sicario (2015) es una prueba más del talento del canadiense, un sustento de la calidad histriónica de Benicio del Toro al momento de interpretar a un oscuro personaje que obedece a intereses no necesariamente ligados a cumplir la ley, como también una prueba de la mejor actuación de Emily Blunt que da vida a una agente policial de ideales en un contexto por demás sucio e inmoral. No es la más lograda película de Villenueve, pero sí uno de los mejores acercamientos que se hayan hecho sobre la verdadera historia que se teje detrás del narcotráfico. Villeneuve no se proyecta como un grande, ya lo es.

… 

Texto que rescato, que se supone sería publicado en una revista miscelánica que no salió por falta de presupuesto.

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal