lunes, febrero 22, 2016

423

Noche de domingo. Vería dos películas en Fox Classics. Pasé toda la tarde leyendo un par de libros, uno de ensayo y el otro de novela. De corrido, deteniéndome solo para el Alianza-Vallejo. 
Al menos, ahora sé a qué juega Alianza. 
Seguí en la lectura, pero dos puntas me pasaron el dato de una entrevista que le estaban haciendo a Barnechea, el candidato presidencial de AP. 
No me cae mal Barnechea. Tampoco me deslumbra. Entre tanta escoria tras el sillón presidencial, él es el más versado y limpio, el que tiene las ideas claras. 
Mientras lo escuchaba, pensaba en algunas cosas, ejemplo, en la mezquindad ideológica que impide que no se reconozca la labor de un intelectual a razón de su inclinación política e ideológica. 
Lo sabemos, la izquierda ha tomado por asalto, un asalto sin esfuerzo valgan verdades, el circuito académico peruano. 
¿A cuenta de qué lo digo? La razón: no consideran a Barnechea un intelectual de referencia cuando los hechos (sus libros) demuestran que es mucho más que los títulos de los que se alucinan los privilegiados del pensamiento y la moral. Su pecado es que es víctima del estereotipo y de su ubicación en el centro político. Eso es. 
Aquí puedes tener las manos manchadas de sangre y no pasa nada por el solo hecho de ser de izquierda. Puedes ser una bestia que escriba y todos tus correligionarios sepan que eres una bestia que escribe y no pasa nada porque eres de izquierda. Puedes ser racista y no pasa porque eres de izquierda. Puedes beneficiarte del dinero de Chávez y no pasa nada porque eres de izquierda… Y la cantaleta seguiría. 
Estas taras las puedo entender. 
Barnechea, como dije, no me deslumbra como persona, tengo la impresión de que es un patán y pedante, pero esta impresión personal no sirve de nada porque esta vida está llena de patanes y pedantes con los que almorzamos y hacemos vida social. Este tío es lo mejor que tenemos. Ya mucho tecnócrata en Palacio, necesitamos un intelectual, alguien que haya leído.

2 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Mucho tecnócrata en palacio? Humala lo fue? Toledo? Alan? No. Lo común es quejarse de los técnicos pero no dicen que ellos no tienen la sartén por el mango. Se podrá tener a graduados de las mejores universidades del planeta pero si tienes un Acuña, Humala o Keiko como jefe político no se puede hacer muchas cosas. No más pseudo-intelectuales soberbios(ya lo tuvimos con Alan) y más voluntad y realismo con conocimiento(aunque tenga menos floro), sea de un tecnócrata o no. Mi voto sería entre PPK o Guzmán, males menores.

A Barnechea le preguntan qué va hacer si la otra parte no acepta renegociar(le recuerdan que estamos en un estado de derecho) y se queda calladito. Típico del demagogo monse. Y qué dices de su millón de viviendas? No es una lindura?

Barnechea no es Evo para nacionalizar el negocio del gas. Su centroderecha no le deja. Como sugiere acertadamente Juan Manuel Robles, es flor de una campaña electoral.

Pero lo que preocupa más es ver a cierta gente escoger a un "intelectual" porque es lo que más necesita el país, la cultura. Plop.

Elegir un candidato porque parece un intelectual es caer en la misma ingenuidad que cayeron los electores de Humala: porque era un militar va a reducir la delincuencia y poner orden. Replop.




Un saludo cordial.

3:05 a.m.  
Blogger Gabriel Ruiz Ortega dijo...

hola Anónimo

respeto tu opinión en los párrafos: 1 y 2

en el 3ro, las cosas cambian. en lo personal no creo que AB sea flor de una campaña, hay mucha ligereza conceptual en esa opinión de JMR, si en caso la dio. lo que sí es flor de un día es lo de la sra Verónika Mendoza, su incoherencia política (lo del derrame de petróleo en la selva, que la pinta, lamentablemente, de hacedora de estrategias sucias) y negativa a rechazar la dictadura venezolana que hasta el momento tiene presos políticos.

en ningún momento he dicho que se quiera elegir a un intelectual porque lo que necesita el país es cultura (no pues), aunque mucha verdad hay en ello, este país necesita de una política cultural seria, ejemplo, la difusión de la lectura, que no es poca cosa, y para llevarla a buen puerto es necesario una genuina voluntad política que tiene que ser llevada por gente que precisamente lea, que ame la lectura. eso, así de romántica suene el asunto.

no quiero defender lo que solo se puede defender. te sugiero que leas "peregrinos de la lengua" (sensacional libro de entrevistas) y "Perú, país de metal y melancolía" de AB. estas lecturas no nos ubican ante alguien que parece un intelectual, sino ante alguien que lo es en todo sentido de la palabra. que estemos de acuerdo con él o no, es una cosa. que la preferencia política e ideológica no nos juegue mal.

saludos

7:06 a.m.  

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