viernes, abril 07, 2017

pensamiento naranja

Ayer en la tarde, mientras caminaba con una buena amiga chilena, de paso por Lima rumbo a su objetivo, Cusco, revisaba de cuando en vez mi celular. Una noticia venía originando toda clase de reacciones, muy pocas indignadas y la mayoría con tendencia a la burla. Le explicaba a Verónica la peculiaridad incomparable de la política peruana, siempre inclinada al ridículo involuntario, aunque lo de involuntario bien puede significar un acto de generosidad de mi parte, cuando bien podríamos resaltar la férrea esencia de la misma. Le relataba pues de algunas joyitas de la tradición discursiva de nuestra clase política, corroborando en los ejemplos recientes lo que su padre peruano le contaba de niña y que ella, por respeto al sentido común, se resistía a creer.
Después de algunas horas, tras un breve paso por la biblioteca del Centro Cultural de España, y de vuelta en casa, me puse a revisar al vuelo las reacciones jocosas que veía en las redes sociales. No era para menos y no hay que ser mezquinos, porque habría que reconocer que ayer más de uno se rio a razón del congresista naranja Bienvenido Ramírez, quien señaló en una sesión de la Comisión de Educación que “leer mucho” causa Alzheimer.
Imagino que después de esta estupidez monumental el congresista en cuestión, por lo mínimo, tendrá que pedir disculpas a todos los peruanos que sufren esta enfermedad.
Pero tampoco debería sorprender la media intelectual de nuestros padres de la patria, media intelectual capitaneada por el partido político de mayoría congresal, que con Ramírez inaugura una nueva veta en la intelectualidad naranja: el humor. 
Me pongo a pensar, no solo en los congresistas fujimoristas, sino en todo aquel simpatizante del fujimorismo, fujimoristas que muestran un corte común, que no conoce de diferencias sociales: la orgullosa ignorancia del pensamiento y una apuesta consciente por el pragmatismo. Hago memoria, y me esfuerzo en ello, y trato de encontrar aunque sea un fujimorista a quien pueda respetar intelectualmente, pero no, no lo hallo por más buenagente que me ponga. Por ello, me preocupa la declaración de Ramírez, quizá no estemos ante una muestra natural de la señalada esencia naranja, sino ante el inicio de una estrategia que seducirá a muchos peruanos de cara al 2021. En su ignorancia, y ahora conducida en la humorada, el fujimorismo puede ser muy fuerte.

1 Comentarios:

Anonymous Octavio dijo...

Hasta ahora no lo puedo creer, aquel congresista debe disculparse con todas las personas víctimas de Alzheimer

4:21 p.m.  

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