viernes, enero 18, 2008

La receta de Peter Clemenza

Al igual que muchos, soy un enfermizo fanático de las películas que conforman El Padrino. Cuando converso de estas, no dudo en dejar sentada mi preferencia por El Padrino 1. Es simplemente extraordinario. Otros prefieren El Padrino 2, pero siempre he sentido como que se cae al final. De El Padrino 3, pues ni hablar porque es no menos que pura basura.
De El Padrino 1 tengo mis personajes preferidos, los cuales no son, como podría pensarse, Michael Corleone (A. Pacino), Don Vito (M. Brando), Kay Adams (maravillosa Diane keaton), el gran Santino (James Caan), o Sonny (de hecho que más adelante le dedicaré un post), Tom Hagen, el consiglieri (contundente Robert Duvall), o sea, los que sostienen la pela.
Por el contrario, me acuerdo mucho de los personajes secundarios, ya sea por razones abigarradas, siempre hay detalles, frases o conductas que me los hace indelebles. Por ejemplo: Apollonia Vitelli (Simonetta Stefanelli, aquí), que fulmina con una mirada a un prófugo Michael Corleone en Sicilia; como también el productor cinematográfico Jack Woltz (John Marley) y su gritó de impotencia ni bien ve al despertarse la cabeza de Khartoum, su pura sangre de 600 mil dólares; etc., etc., etc… Pero eso sí, ninguno tan especial como el querido panzón Peter Clemenza (Richard Castellano).
A diferencia de la novela homónima, en la película Clemenza tiene apariciones contadas, pero no por eso es menos interesante, hasta diría que son claves en el curso del argumento. Un par de ejemplos: la manera cómo se encarga de la muerte de Paulie Gatto, el traidor que dejó solo a Don Vito, servido a los matones de Virgil Sollozo; su rostro sudoroso mientras sube los escalones para dar muerte, gracias a una escopeta camuflada, a Stracci y sus guardaespaldas; o cuando da cuenta de Carlo Rizzi (tremendo hijo de puta) por la muerte de Sonny.
Sin embargo, ninguna escena tan perdurable, al menos para mí, como en la que le enseña su truco culinario a Michael. La manera cómo lo dice tiene el poder de quedarse impregnado en tu cabeza.

Aquí va:


“Ven aquí y aprende, muchacho. No sabes si algún día te toque cocinar para veinte sujetos. ¿Ves? Pones un poco de aceite de oliva y algo de ajo. Luego, picas un poco de tomate y le agregas salsa de tomate. Lo fríes, cuidando que no se pegue. Cuando hierva, mezclas las salsas con las salchichas y las albóndigas. Le añades vino y por último, una pizca de azúcar… ese es mi secreto.”

Un maestro, ¿no?

Para todos aquellos que por algún inexplicable motivo no pasan de 2 ó 3 recetas, como es mi caso, la receta de Clemenza es la voz.

Inolvidable el gordo.

Imagénes: Primera, Clemenza bebiendo vino en la boda de Connie Corleone; Segunda, enseñándole su receta a M. Corleone.

7 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

POR ESO ESTAS GORDO, QUERIDO.
C.

11:04 a.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Jaja. Que post más ligero. O sea Constanza es un gran personaje por dar una receta de tercera?

11:16 p.m.  
Blogger Gabriel Ruiz Ortega dijo...

Que no entiendas un post de no más de 400 palabras es tu problema. Eso demuestra que tienes comprensión limitada, ligera ...

11:20 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Claro q´recuerdo esa escena. Buen ¡¡¡Post!!!

3:11 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

El Padrino es una excelente película. Comparto muchas de tus opiniones pero estoy en desacuerdo con que El Padrino 3 es una basura. Es una mala película, nada más.
Saludos.
Daniel.

3:57 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

muy buena esta pelicula el padrino igual me acuerdo de la receta que le dio clemenza a mike y igual el padrino y el padrino II son muy buenas peliculas pero el padrino III no me llamo mucho la atencion pero igual estuvo buena

saludos

5:51 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

No se trata de eso, es LA ACTUACION del actor, y el trato y compromiso leal y casi paternal del personaje con la familia.

9:41 a.m.  

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